Una estrategia de marketing dónde saltan las chispas.

Esto te va a gustar.

¿Qué tienen en común las matemáticas con el porno?

A ver, que lo mismo a ti ni una cosa ni otra, yo ahí no opino, pero esta historia tiene miga.

Comencemos por el Nivel 0 de la carrera sin fin de emprender.

¿Qué es lo primero que te dicen cuándo tienes una idea de negocio y haces, pides, te apuntas a consejos-cursos-plataformas?

Una de las primeras cosas que aprendes es conocer a tu potencial cliente. 

A quién va dirigido tu producto.

Y a partir de ahí esto se convierte en un no parar.

Que si mapa de empatía, que si modelo CANVA, que si claves para conseguir el perfecto Dafo.

Pasado este nivel, te conviertes en una persona hecha y derecha del mundo profesional en creación de negocio, es el momento de convertirte en cazador en busca y captura de clientes.

Y de cazador pasas a ser el animal, un pulpo.

Uno que va a mil por hora para estar presente en todas las redes sociales, comentar a todo el mundo, contestar comentarios, hacer fotos preciosas y mejores textos, porque para eso son las redes y así te lo han enseñado, para socializar.

Pero, ¿qué pasa si después de todo este máster instantáneo de modelos, carreras, los clientes no llegan tal como esperas?

Hay que ir a la montaña aunque no seas Mahoma.

El matemático y su estrategia de marketing

Changshu, es un profesor que lleva más de 15 años dando clases de matemáticas. Y llegó la pandemia.

El momento en el que todos comenzamos a darle vueltas al proyecto, porque si ya no podíamos reunirnos ¿cómo vender?

¿Cómo este profesor de matemáticas iba a continuar con sus clases presenciales?

Hizo lo que el resto de la humanidad, entró en el mundo online y comenzó a dar clases por YouTube.

Los resultados no eran lo que esperaba así que comenzó a pensar dónde se encontraban sus potenciales clientes, jóvenes mayoritariamente universitarios.

Y ¿dónde están estos jóvenes la mayor parte de su tiempo? (opinión del profesor Changshu después de hacer muchos números) en las páginas porno.

No sé si el profesor tenía ya cuenta abierta en una famosa página porno o se la abrió para las clases, pero ni corto ni perezoso comenzó a grabar vídeos dando clases de matemáticas.

Una simple pizarra verde y una página con un nombre tan “prometedor” para la plataforma de enseñanza como  “Juega duro, estudia duro”.

Matemáticas en un canal porno.

Totalmente vestido en plan El juego del Calamar.

Clases en chino mandarín.

Más de 5.000 seguidores.

1.700 millones de reproducciones.

Y una plataforma que le genera 25.000 dólares  al año.

Como estrategia de marketing me parece muy inteligente, porque no solo sabe quién es su cliente objetivo, es que además sabe dónde está.

Te dejo su canal de youtube, que tampoco se queda corto en seguidores. Yo no he pasado del segundo cinco, si no me gustan en español ni te cuento en chino mandarín.

En el correo semanal no te hablo de matemáticas, si no viene al caso, ni de canales de entretenimientos varios, en cambio sí te cuento como hacer que tu negocio venda más y mejor si aplicas storytelling y copywriting.

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